Una corredera puede resolver desde un hueco compacto hasta una gran apertura al exterior. Elegir bien implica mirar más allá de la estética: uso, peso de hoja, dimensiones y prestaciones marcan la solución.
Empieza por la apertura
Define cuántas hojas tendrá el conjunto, qué parte debe abrirse y cómo se utilizará a diario. Una configuración de dos, tres o más carriles cambia tanto la lectura del hueco como la solución de perfiles y herrajes.
Peso y tamaño de la hoja
Las grandes superficies de vidrio requieren revisar los límites de la serie y del herraje. Una solución elevable puede aportar comodidad en hojas pesadas, mientras que una corredera perimetral prioriza una lectura más contenida.
Consulta la ficha antes de cerrar el detalle
Las fichas de cada serie reúnen configuraciones, datos técnicos y secciones. Si necesitas contrastar una solución, el equipo técnico puede ayudarte a enfocar la consulta.