Elegir un acabado es una decisión estética, pero también de uso, ubicación y mantenimiento. Lacado y anodizado ofrecen resultados distintos que conviene comparar con una muestra real.
Cuando elegir lacado
El lacado permite una enorme variedad de colores, brillos y texturas. Es una opción versátil cuando la carpintería debe integrarse en una paleta concreta o continuar el lenguaje de la fachada.
Qué aporta el anodizado
El anodizado conserva la lectura metálica del aluminio y aporta una superficie de gran estabilidad visual. Es habitual en proyectos que buscan una apariencia más material y sobria.
La muestra decide
La luz, el vidrio y los materiales cercanos cambian la percepción del color. Antes de confirmar una fabricación, conviene ver la referencia junto a los elementos con los que convivirá.